El día que decides no volver.

El día que decides no volver.

Durante la puesta del sol, en algún punto geográfico alejado de lo que hoy es tu hogar, sin importar cuan alejado estés, sentirás la necesidad, indescriptible necesidad, las ganas y la obligación de quedarte, parar, o seguir viaje, pero no volver. Porque hay algo que te dice que es por ahí y no por otro camino.

Mientras el cursor titila delante de mis ojos, por un momento no me sentí capaz de escribir este post, porque ese día no ha llegado, o en realidad si llego y en más de una ocasión, pero no fue materializado. Tenemos la gran capacidad de adaptarnos a entornos nuevos, a realidades nuevas, culturas nuevas y les aseguro que no hay nada más nutritivo, nada que nos llene más de sabiduría, solo podría hablar de lo que sería dejar la rutina hoy establecida en mi vida o la forma que he encontrado para viajar, hablarles de pasarme a modo viaje eterno solo lo puedo hacer basándome en experiencias ajenas, opiniones propias formadas y como creo que sería, pero sería escasa mi visión ya que no lo he vivido yo mismo. Y aclaro que la idea no es motivarte a que dejes todo y emprendas un viaje eterno si no que materialices tu sueño, sea cual fuere.


Realizar los sueños, no puedo pensar en esto sin mencionar el miedo, ya que es el artista principal que nos limitara casi todo el tiempo. Hace un tiempo nuestra hija Sara no dijo que ella no era valiente porque sentía miedo, y me tome un tiempo para explicarle que es justamente todo lo contrario. Como les explico? Para ser valiente necesariamente hay que tener miedo, ya que la herramienta para superarlo es la valentía. O sea, la valentía es la herramienta con la que vamos a atravesar y superar el miedo y sin duda la palabra correcta es atravesarlo ya que no tenemos otra opción.

Ejemplo, nos cuesta cambiar nuestra forma de vida, pensemos en dejar nuestro trabajo estable, abandonar nuestra zona de confort para emprender un viaje largo, en nuestra cabeza por como fuimos saeteados desde chicos tendemos a pensar en el futuro, de que vas a vivir, y la salud? La escuela de los chicos? La casa? Y tantos otros MIEDOS. Y es ahí, cuando nos adentramos en el camino en busca de nuestros sueños, donde somos valientes y con miedo vamos en busca de lo que deseamos, porque si fuéramos millonarios no se harían presentes todos esos miedos, pero no nos olvidemos que, si podemos conseguir nuestro sueño con dinero, es un sueño muy barato. En fin, ser valientes es tener la capacidad de vencer los miedos presentes y no la ausencia de estos. Por suerte Sara sigue teniendo miedos, como por ejemplo a la oscuridad, pero los atraviesa, aunque sea con nuestra compañía y es ahí donde aprende a caminar con valentía.

El día que decides no volver, ese día, justo ese día es cuando empiezas a atravesar tus miedos, y a liberarte de ataduras, a darte cuenta que todo lo que te han dicho no es que no sea cierto, sino que simplemente había otra realidad que podrías no haber conocido. Te parece justo no conocer todo lo que hay para conocer? A mí personalmente no, justo para vos mismo digo.

Si el mundo está ahí ansioso y preparado para que cumplas tu sueño quizá el que no está preparado aun sos vos. Y no es que yo lo este, porque aún no lo sé.  Este quizá es otro mensaje para mí en el futuro como ya he mencionado en otros posts.

Suelo escuchar que las personas decir que la vida es muy corta, y la verdad disiento con eso. Suelo pensar que es larga y no es que el tiempo no nos alcanza si no que solemos malgastar nuestro tiempo en que cosas que creemos y nos hicieron creer que son necesarias e importantes para nuestras vidas. Dejamos de lado nuestros sueños para cumplir un modelo de vida que no hemos decidido vivir nosotros, sino que fueron impuestos por la sociedad, por nuestra cultura por nuestros antepasados y nos es tan difícil salirnos de ese camino por que así fuimos programados, pero tengo una buena noticia para ustedes, vos podés diseñar tu vida, elegir el estilo de la misma, sos totalmente dueño de tu vida.

Recuerda que cada minuto que pasa no vuelve.
Quizás continúe.

Gracias por leer.

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